Cómo se formó el Glaciar Perito Moreno
El Glaciar Perito Moreno comenzó a formarse hace aproximadamente 30.000 años, durante la última gran glaciación que cubrió gran parte del hemisferio sur. En esa época, el hielo se acumuló progresivamente en los Andes patagónicos hasta conformar el Campo de Hielo Patagónico Sur, uno de los reservorios de agua dulce más grandes del planeta fuera de los polos.
El proceso es lento y constante: la nieve cae en las zonas altas de la cordillera, se compacta durante años bajo su propio peso y, con el tiempo, se transforma en hielo glaciar. Ese hielo fluye hacia zonas más bajas por gravedad, hasta alcanzar el Lago Argentino, donde termina su recorrido. Si te interesa el explorador que le dio su nombre y su declaración como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1981, leé también nuestra historia completa del Glaciar Perito Moreno.
El Glaciar Perito Moreno tiene 257 km² de superficie, una longitud de 30 km y una altura de entre 55 y 74 metros sobre el nivel del lago. Es uno de los tres únicos glaciares de la Patagonia que todavía no retrocede.
Por qué sigue avanzando
Lo que hace especial al Perito Moreno frente a la mayoría de los glaciares del mundo es que sigue creciendo. Mientras el 97% de los glaciares a nivel global retrocede a causa del calentamiento climático, el Perito Moreno mantiene un equilibrio entre la acumulación de nieve en sus zonas altas y el desprendimiento de hielo en su frente.
Los científicos explican este fenómeno por la geografía particular del Campo de Hielo Patagónico Sur: las precipitaciones en la cordillera son excepcionales —entre 5.000 y 7.000 mm anuales en las zonas de acumulación— lo que alimenta continuamente al glaciar desde arriba, compensando el hielo que pierde por abajo.
La dinámica de avance: de 2 a 3 metros por día
El glaciar avanza entre 2 y 3 metros por día en su zona central, aunque esa velocidad varía según la estación y el sector. A medida que avanza, el frente glaciar empuja el agua del Lago Argentino hacia el Canal de los Témpanos, creando una barrera de hielo natural que separa el brazo sur del resto del lago.
El misterio del hielo azul
Una de las primeras preguntas que hacen los viajeros al ver el glaciar en persona es: ¿por qué el hielo es azul? La respuesta está en la física de la luz y la estructura del hielo.
El hielo glaciar es mucho más denso que el hielo común. Durante miles de años de compactación, el aire queda expulsado progresivamente de la nieve. Sin burbujas de aire, el hielo absorbe las longitudes de onda roja e infrarroja de la luz y refleja principalmente la luz azul, que es la que percibimos. Cuanto más antiguo y compacto es el hielo, más intenso es ese color azul. Ese azul se aprecia de cerca caminando sobre el glaciar en el Minitrekking en el Perito Moreno.
💡 Dato curioso: el hielo que ves hoy en el frente del glaciar se formó a partir de nieve caída hace más de 300 años. Cuando un bloque se desprende y cae al lago, libera agua que estuvo congelada desde el siglo XVII.
El fenómeno de la ruptura
La ruptura del Glaciar Perito Moreno es uno de los espectáculos naturales más impresionantes de la Patagonia. Ocurre cuando el glaciar avanza hasta tocar la Península de Magallanes, dividiendo el Lago Argentino en dos sectores. La diferencia de nivel entre ambas partes genera una presión hidráulica que eventualmente quiebra la barrera de hielo en un estruendoso desprendimiento.
El proceso puede durar semanas o meses. La ruptura no siempre es espectacular en un solo momento: muchas veces ocurre de forma gradual, con desprendimientos sucesivos que van erosionando la barrera desde abajo hasta que colapsa.
Históricamente, las rupturas ocurrían con intervalos de varios años. Sin embargo, no siguen un calendario predecible. La más reciente se documentó de noche, lo que demuestra que es imposible predecir el momento exacto. Muchos viajeros esperan días sin verla; otros la presencian de casualidad en su primera visita.
El glaciar y el cambio climático
El Glaciar Perito Moreno es estudiado intensamente por glaciólogos de todo el mundo precisamente porque su comportamiento es una excepción a la regla. Mientras el 97% de los glaciares patagónicos retrocede aceleradamente, el Perito Moreno mantiene su equilibrio, lo que lo convierte en un laboratorio natural invaluable para entender la dinámica de los hielos en el hemisferio sur.
Sin embargo, los científicos advierten que este equilibrio no es garantía permanente. Las temperaturas en la Patagonia han aumentado entre 0,5 y 1°C en las últimas décadas, y aunque el glaciar aún compensa esa pérdida con las nevadas en altura, los modelos climáticos a largo plazo no son optimistas.